El estado anímico puede reflejarse en las mesas de poker. Los problemas que una persona pueda tener en su vida cotidiana, como problemas en el trabajo, con la pareja, discusiones con los hijos, algunos trámites importantes, pueden afectar al juego en las mesas, convirtiéndole en un ser irracional y maníaco que juega todas las manos sin respetar la posición o resube todas las apuestas sin nada.
Lo mismo ocurre, si juegas después de haber bebido, o estando muy cansado o desanimado. Si eres buen jugador, después de malas rachas o de haber perdido varias manos seguidas por mala suerte, es aconsejable que te tomes un respiro y no cambies tu forma de jugar.
Si tu estado anímico, por la circunstancia que sea, no te permite practicar tu mejor poker es mejor abandonar y esperar una mejor situación. ¡Todos tenemos un mal dia!
En salas de poker como Poker Stars puedes poner en práctica estos consejos sin necesidad de invertir dinero ya que puedes jugar con dinero ficticio.