En muchas ocasiones, sobretodo entre los aficionados con menos horas de juego y por lo tanto sin la experiencia que da el haber jugado decenas de miles de manos, se afirma que el poker online está trucado o que ocurren cosas sospechosas. No nos referimos a cuestiones relacionadas con el pago o el cobro de ganancias (sobre los cuales hay una seguridad máxima y la confianza en los mismos está más que asegurada) sino al juego en sí.
Es evidente que el mercado del poker online ha crecido mucho en los últimos tiempos; esto ha provocado que sean también numerosos los jugadores que empiezan a jugar online y que tengan que culpar a alguien por sus derrotas en lugar de aceptar que están empezando y su nivel de juego no es aún demasiado alto.
El principal argumento que sirve para rebatir la idea de que las salas de poker online hacen trampas es que éstas no tienen interés alguno en quien gana o pierde un bote. En las mesas de cash games (partidas en círculo), la sala online cobra una comisión (rake) por cada bote independientemente de quien se lo lleve. Además esa comisión está limitada. La única duda vendría si la sala online cuenta con un equipo de jugadores profesionales y éstos pudieran ser beneficiados de algún modo en el desarrollo del juego. Eso tampoco tiene sentido ya que el software de las salas está auditado constantemente y se utilizan sofisticados sistemas informáticos que aseguran la aletoriedad en el reparto de cartas. Es evidente, que la mayoría de jugadores profesionales que llenan las mesas de niveles altos en Internet son ganadores; pero eso se debe a su calidad como jugadores, a sus años de experiencia y también a que tienen un bankroll (dinero para jugar a póquer) mucho más elevado que el que podamos tener cualquiera de nosotros; y eso hace que puedan mantener un estilo agresivo e implicarse más a menudo en las jugadas. Pero también hay que tener claro que muchos no ganan; basta visitar una sala como FullTilt para comprobar que muchos de sus jugadores franquicia pueden llegar a perder cientos de miles de dólars en una sola noche.
Se afirma también de forma despreocupada que en muchas salas online se producen jugadas que tienen muy pocas probabilidades que sucedan para que así se incremente el bote y la comisión que se lleve la casa sea mayor. Los jugadores que tienen muchas horas de póquer en sus espaldas saben perfectamente que no hay manos favoritas al 100% y la ventaja de cualquier mano puede desaparecer en cualquier momento. El póquer online tiene la ventaja de que en tan solo una hora se pueden jugar el triple de manos que en una partida en vivo, además de poder simultanear varias mesas por lo que se multiplica aún más el número de manos que vemos. Es normal que entre tantas manos que pasan por delante de nuestros ojos, retengamos en la memoria aquellas más espectaculares. Pero la sala no tiene nada que ver, más aún teniendo en cuenta que la comisión o “rake” que se lleva está limitado a una cierta cantidad.
Así pues, antes de descargar nuestra ira sobre el ordenador porque creemos que la sala nos está perjudicando; debemos analizar nuestro propio juego y descubrir los errores que nos han llevado a esas pérdidas; aunque lo más probable es que necesitemos revisar la teoría que explica el tema de las malas rachas y la varianza en el poker o mejorar aspectos importantísimos como son el control del “tilt” (situaciones en las que jugamos demasiadas manos influidos por haber perdido anteriormente varias manos) y la paciencia.