Una de las decisiones más frecuentes a los que un jugador de póquer se enfrenta es cuánto apostar después de ligar con el flop. Aunque creamos que tenemos mejor mano que nuestros rivales, aun faltan dos cartas por salir (turn y river) que pueden hacernos perder la mano, con lo que debemos de apostar fuerte en el flop, de manera que provoquemos la retirada de rivales con manos mediocres.
Si apostamos fuerte y nos igualan o suben nuestra apuesta podemos estar seguros que nuestro rival tiene una buena mano, pero en caso de no apostar fuerte no podriamos realizar una buena lectura de la mano.
Apostar fuerte también ayuda a que nuestros rivales no quieran hacer faroles, ya que estos creeran que no van a tirarnos. No pensemos que apostando poco vamos a tener más éxito ya que haremos que paguen nuestros rivales con malas manos.
Apostar poco es un error por dos motivos:
1. Estamos facilitando que nuestros rivales liguen una gran jugada y después nos venzan habiéndonos sacado mucho dinero. Estamos facilitando que liguen sus proyectos de color o escalera o incluso si van con parejitas pequeñas pueden ligar su trío.
Ejemplo: Hemos ligado un trio de ases en el flop y apostamos un 10% del bote. Un rival al que le falta un 7 para completar la escalera decide pagar y consigue el 7 en el turn.
2. Tenemos una gran jugada y interesa que si alguien tiene una buena jugada pero peor que la nuestra pague nuestra apuesta. Si con una buena jugada nos pagaría una apuesta fuerte, es absurdo apostar poco.
Ejemplo: En el mismo caso anterior, un jugador ha ligado dobles parejas con el as y otra carta. Apostando fuerte, nuestro rival pagará, en cambio el que busca el 7 verá que no le sale rentable pagar tanto dinero buscando esa carta.
¿Cuánto debemos apostar?
Entre 2/3 del bote y el bote puede ser un buen tamaño de apuesta. En función del número de jugadores que hay en el flop y la textura de éste puedes apostar más o menos.
No todos los flops son iguales, si hay un flop con múltiples proyectos (color y escalera) y varios jugadores en la mano, apostando mucho o poco difícilmente echaremos a nuestros adversarios de este suculento bote. Hay que tener cuidado con este tipo de flops.
Un buen jugador de poker pagará por sus proyectos siempre que esté en condiciones matemáticas para hacerlo, mediante el cálculo de las pot odds (probabilidades que ofrece el bote). Es decir, que si en el bote hay 100$ puede pagar 20$ buscando su proyecto de color pero si le apostamos 75$ el jugador no verá la apuesta. De ahí la importancia de apostar fuerte.
El tamaño de la apuesta también dependerá de si estamos jugando cash o torneo. En un torneo el stack (cantidad de fichas) tuyo y de tus adversarios condicionará en gran medida el tamaño de la apuesta.
Conclusión: Si tienes una gran mano, apuesta fuerte para evitar que te sigan con manos marginales y sacar máximo rendimiento a tus jugadas.
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